Si eres diseñador, editor de video, director de arte, o creador de contenido y no sabes muy bien de qué puede ir este post, te tenemos que decir que estás perdido. Si aún no te has topado con un video con efecto glitch, un cartel con caligramas o una tipografía espeluznante, es que no te has enterado de que la estética noventera ha vuelto y se va a quedar una larga temporada.

Tranquilo, no te alteres, no es que estés haciendo mal tu trabajo, es que no sigues una de las tendencias que encontramos en el diseño a día de hoy. Continúa leyendo y sabrás de qué estamos hablando.

Los cambios de década a nivel estilístico siempre son complicados. Nos cuesta echar la vista atrás y ver belleza en algo que se ha dejado de usar (y es que por algún motivo pasaría). En los noventa y principios de los 2000 se cometieron muchos errores en los que no creeríamos volver a caer y que sacarían de sus casillas a cualquier profesional del UX que se precie, pero como las regla están para romperlas, son muchas las marcas y agencias que han vuelto a apostar por la estética noventera para sus proyectos.

EL FANZINE

¿Cómo íbamos a pensar que algo tan simple como varios folios impresos a baja calidad y unidos con un par de grapas, iban a volver a hacer mella, de nuevo, en el plano artístico? En la era de las RRSS y la inmediatez, parece una locura y algo contraproducente comenzar a crear fanzines que reúnan las obras de los nuevos artistas audiovisuales en el plano analógico, pero sin duda se ha convertido en un plus para cualquier proyecto artístico.

Los fanzines son pequeños libretos que reúnen la obra de uno o varios artistas. La importancia recae sobre los proyectos que se muestran, por ello la vuelta a la estética de los noventa, donde un fanzine era el medio habitual para mostrar a nuevos artistas, sirve de ayuda a la hora de la maquetación, ya que las tipografías o la forma en sí del elemento pasan a un segundo plano haciendo énfasis en las obras.

Esta idea llega a marcas y agencias que realizan este tipo de magazine para dar a conocer nuevos productos de una manera original y ligada al diseño, ya que evoca el aire noventero que todos parecemos echar de menos.

LA TIPOGRAFÍA Y LOS CALIGRAMAS

La tipografía es un tema muy delicado para los diseñadores y directores de arte. Existen familias tipográficas prohibidas (todos sabemos cuáles son y no debemos nombrarlas), transformaciones que dejan mucho que desear o colores y degradados que es mejor no usar. El problema es que, de nuevo, parece que nos hemos vuelto locos y tenemos una invasión de ”noventismo” en los banners, webs y cartelerías donde la Comic Sans es lo más suave que podemos encontrar (ya está, ya lo hemos dicho).

Lo malo es que no nos quedamos en añadir sombra y bisel a las letras, si no que damos forma a las frases como si de caligramas se tratasen. ¿Te acuerdas cuando íbamos a clase de tecnología en el instituto y teníamos que hacer una figura con las frases de un poema en Paint? Pues cambia Paint por Adobe Illustrator y ya tienes el nuevo anuncio de Nike.

RETRO – FUTURISTA

”En el 2020 los coches volarán, nos comunicaremos a través de hologramas y toda la información la tendremos incorporada a través de una pantalla en nuestro antebrazo”. A finales de 2019 recordar estas creencias nos da la risa, pero a la vez sentimos cierta ternura por la estética con la que se veía el futuro en el siglo pasado.

Colores planos con resplandor, disposición de elementos como si se tratase del panel de conducción de una nave espacial, dibujos de ondas, más dibujos de ondas, elementos geométricos repetidos de manera matemática, haces de luz y alguna onda más. Las creatividades con esta estética nos invaden y lo más gracioso es que representa la idea de una sociedad a la que ya hemos adelantado y a la cual no parece que lleguemos nunca, pero el ”rollo retro” nos encanta y a unas ondas nadie se resiste.

GIFS, GIFS Y MÁS GIFS

Cualquiera recordamos la web que aprende a crear Homer Simpson y a la que añade todos los gifs que se podían encontrar en internet en ese momento, o los emoticonos y logotipado propio de Windows 98 donde la línea y los colores se pixelaban. La sobriedad y el minimalismo en las páginas web han dejado paso a la estética de finales de los noventa – principios del 2000 donde ningún elemento tenía mucho sentido entre sí y cuanto más color y familias tipográficas añadíamos a una landing, mejor.

En conclusión, ¿se han vuelto locos los diseñadores y directores de arte? La respuesta es que todos los genios están ”un poco tocados” y, a quién vamos a engañar, todos estamos disfrutando con la vuelta de los noventa y esperamos que dure un añito más.

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Aprende a focalizar tu creatividad y conviértete en un director de arte de referencia, las agencias esperan tu talento.

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